Plan De Mejora Personal

Un buen Plan de Mejora Personal debería comenzar por reflexionar sobre nosotros mismos.

Como hemos visto en clase, tomando el Círculo Dorado de Simon Sinek como referencia, no es el «Cómo» ni el «Qué» queremos mejorar, sino el «Por qué». Esa es la pregunta que deberíamos hacernos en algún momento, antes de emprender el camino hacia nuestras metas.

Personalmente, haberme decantado por estudiar y volver a la Universidad para incorporar formación académica al currículum vitae no es mi objetivo principal. Mi verdadero propósito es la adquisición de nuevos conocimientos y establecer nuevos vínculos sociales, sin más. Si esto repercute en conseguir un mejor empleo en el futuro o poder trabajar como investigador dentro de la UPV u otra institución pública, ya se verá. ¿El doctorado? Es un deseo. Sin embargo, ahora mismo es imprescindible para mí, refrescar y renovar los conocimientos que ya poseía en relación al ámbito de la Computación y la Informática y con igual importancia sino mayor, volver a una rutina social después de un tiempo de desconexión debido a una serie de azares caprichosos. No sólo es una cuestión de mejora personal, sino de necesidad vital.

El ser humano es un animal gregario, con una tendencia natural a vivir en grupo y relacionarse con otros miembros de su especie desde hace miles de años. Sin embargo, creo que existe una tendencia hacia el individualismo, debido en gran medida por las perspectivas de vida que el sistema establecido nos impone de una manera más o menos indirecta. A veces por fama, otras por dinero, quizás por ambas o quizás por lo escrito por Albert Einstein en la pizarra:

Él texto está en alemán pero gracias a un compañero de clase que es de Alemania y está aquí de Erasmus, me ha ayudado a traducirlo:

«Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana. Pero del universo todavía no estoy completamente seguro.»

Considero que toda transición en la vida, debe estar acompañada de un buen sentido del humor, así como de una gran dosis de paciencia y flexibilidad, entendiendo esta última como la tolerancia a errar uno mismo, y a tolerar el fallo de los demás, también. Pues serán muchos los días en que las cosas no saldrán como uno quisiera, y habrán muchos traspiés en los pasos hacia nuestras metas.

A lo largo del tiempo, he llegado a la conclusión que todo es una cuestión de relativizar lo que nos ocurre. No darle demasiada importancia al lado negativo de los eventos que nos ocurran. Siempre existe una lectura positiva, y si no existe, quizás haya que dejar de reflexionar y pensar sobre sucesos que no tienen solución, porque forman parte del pasado y no tienen arreglo. Con el paso del tiempo (muchos años, en ocasiones), las cosas se ven de otra manera.

Relativizar, e intentar evitar el overthinking, ya sea mediante meditación, Yoga, ejercicio físico o encuentros con amigos que nos ayuden a desconectar.

Cambiar o romper con nuestro Status Quo, es decir, la situación personal que vivimos, marcada por rutinas, hábitos y contexto social, no es una tarea ni mucho menos sencilla. Este proceso requiere soft skills como la resiliencia para afrontar las dificultades, la autoconfianza para creer en nosotros mismos y la gestión del tiempo para mantener el equilibrio. Cambiar el status quo es, en definitiva, un acto de valentía y crecimiento personal.

Por último, me gustaría incluir un extracto de la película «El Guerror Pacífico» para poner de manifiesto que no es la meta lo que nos proporciona la felicidad, sino que es el camino hacia la misma en sí mismo:

El guerrero pacífico. El viaje aporta la felicidad, no el destino. – YouTube